Un año especial
La escuela es y será un espacio irremplazable para niños y niñas, ya que es ahí donde principalmente aprenden y se desarrollan en los aspectos socioemocionales. Sin embargo, ha acontecido un importante cambio en la dinámica y mirada de la enseñanza- aprendizaje de nuestros hijos hoy en día, cambios que han traído consigo modificaciones de rutinas, de hábitos, el distanciamiento social con sus pares, nuevos aprendizajes de manera virtual y en casa, e incluso nuevos aprendizajes a nivel familiar. Y aunque no lo creamos, nuestros niños/as perciben dichas transformaciones y de alguna manera u otra se sienten afectados por este año escolar virtual.
¿Qué hacer?
Pese a ello, es necesario realizar un cierre del año escolar con nuestros hijos, considerando la gran importancia que tiene continuar con las tradiciones, sobre todo con la familia. Estas tradiciones ayudan a cerrar etapas y dar pie a una nueva. Hoy más que nunca es importante continuar y reforzar ciertas costumbres familiares, y parte de ello y muy importante es cada término de año escolar de los más pequeños.
Algunos consejos
– Es fundamental hacer una actividad diferente a fin de año, la cual marque el término del año escolar para el niño/a y que sienta que además su familia le da importancia a dicho suceso. Ya sea un almuerzo familiar, una once con sus alimentos favoritos, una foto familiar o simplemente felicitar y reconocer frente a todos los integrantes de la familia el esfuerzo y dedicación del niño/a bastará para darle significado y realce a este término de proceso.
– Conversar en torno a sus sentimientos y emociones sobre este año escolar diferente. Es recomendable que los niños/as relaten sus experiencias y sepan que, aun así, hay una escuela a la que pertenecen y los apoya.
– Cambiar algunos aspectos de su rutina. En este punto, además de hacer los cambios pertinentes, es muy importante comunicarlos a nuestros hijos ya que para ellos también es significativo y satisfactorio saber que tendrá, por ejemplo, más tiempo libre para jugar o divertirse y que el periodo de actividades escolares ha terminado.
– Hacer cambios visibles. Esto se refiere a que para los niños/as es muy importante vivir además cada situación de manera concreta. El poder ver por última vez sus tareas, elogiarlas o guardar sus cuadernos en un lugar especial, bastará para que de a poco vaya realizando el cierre correspondiente.
– Comunicar con entusiasmo el inicio de vacaciones. Pese a la situación sanitaria presente, de igual manera es necesario mencionar el cambio, a un inicio de periodo más relajado, de descanso y ocio, dentro de las condiciones posibles.
Conclusión
Todos estos rituales ayudarán al niño/a a estar más seguro y consciente de los procesos que va teniendo en su vida, sobre todo el de este año tan particular y especial, además de poder aprovechar mejor sus vacaciones y tener la idea de que es una manera de descansar y prepararse para un próximo año escolar.
De esta manera los niños y niñas se sentirán con la seguridad de haber acabado un proceso significativo en sus vidas, que diferente y con un sinfín de particularidades, lo cumplieron de manera exitosa dentro las posibilidades que tuvieron.
