– ¿Cómo te llamas? – “¿Cómo te llamas?”
– ¡Chao Julieta! – “Chao Julieta”
La ecolalia es la repetición por parte del niño/a de palabras o frases, que ha escuchado anteriormente. Éstas pueden ser inmediatas (repite algo en el mismo contexto y no hay momento de separación) o desfasadas (repite una palabra o estructura fuera del contexto donde la escuchó inicialmente, por ejemplo durante un juego).
Es común escuchar que la ecolalia es un signo específico del Trastorno de Espectro Autista (TEA), pero esta también suele presentarse en niños/as con dificultades en la comprensión; fallas en la estructuración; fallas en la pragmática (uso del lenguaje); o incluso como un proceso natural en el desarrollo del lenguaje.
En ocasiones suelen usarse como un reforzamiento para comprender las estructuras del lenguaje, por ejemplo, los niños preescolares, a pesar de ya lograr estructurar distintas oraciones, deben aprender a desglosar las distintas reglas sintácticas, por lo que a través de la repetición en diferentes contextos pueden aprender a hacerlo.
Por otro lado, la ecolalia también funciona como un puente para la interacción social. Cuando suele escucharse una ecolalia inmediata, se tiende a creer que el niño no está entendiendo la interacción social, pero al contrario, el niño sabe que necesita dar una respuesta en esa interacción, sólo que veces por no conocer la forma de respuesta o lo que debe estructurar o decir, recurre a la ecolalia para poder mantener esta conversación.
La ecolalia suele funcionar con distintos propósitos, uno de ellos es la ecolalia funcional que puede ser usada cuando el niño/a quiere solicitarnos algo, preguntarnos algo, rechazar o tener otra función que requiera ser atendida. Por lo que ¿cómo lo comprenderemos? Debemos observar el contexto y los gestos que empleen, ya que usualmente las ecolalias se acompañan de gestos y comunicación no verbal, por lo que estos nos ayudarán a entender la función que le está dando el niño. Y también, puede ser usada con un carácter autoestimulatorio o para la autorregulación de acciones o de la conducta.
Para poder mejorarla, siempre debemos como padres/madres darles el modelo esperado. Se pueden usar pictogramas o podemos llevarles a ejecutar la respuesta adecuada teniendo el contexto, ya que si no utilizamos éste el niño/a solo nos dará respuestas a lo que repetimos.
Tras esto, si tu hijo/a tiene algún problema del lenguaje, la ecolalia es un paso más en su desarrollo, porque nos demuestra que él/ella sabe que hay que dar una respuesta, sólo que aún no sabe cómo hacerlo. A continuación te daremos algunos tips para trabajarlo:
- Al hablarles o darles alguna instrucción siempre debemos captar su atención previamente, poniéndonos a su altura, y debemos ser claros y concisos, evitando hablarles de manera excesiva, usando gestos y expresiones acordes a la situación.
- Idealmente erradicar las preguntas cerradas, que son aquellas con respuesta de sí o no. En ocasiones los niños no comprenden la pregunta, o si la comprenden no saben cómo construir su respuesta, por lo que a continuación vendrá la ecolalia inmediata. ¿Qué hacer? Describirles la situación. Si nuestro/a niño/a tiene hambre, en vez de preguntarle “¿quieres una manzana?”, decir: “Ahh, tienes hambre… mamá dame una manzana, ¿cómo dices?” y así esperamos que haya una ecolalia de la respuesta esperada “mamá dame una manzana/quiero una manzana”, por lo que modelarás la situación y la respuesta esperada.
- Otra recomendación, es que sin importar la pregunta o indicación, le daremos la repuesta esperada para que haya un eco, y luego sólo retroalimentaremos la respuesta. Por ejemplo: “Ahh, quiero tomar leche, ¿quieres tomar leche? Sí, YO quiero tomar leche”… Esperamos a que venga a ecolalia y reforzamos la repuesta: “Sí, yo quiero tomar leche”, además es importante siempre reforzar el pronombre “YO”.
Es necesario aplicarlo varias veces, ya que mientras más experiencias tengan con las estructuras, mejor comprenderán las reglas sintácticas.
- Finalmente, algunos niños presentan un procesamiento auditivo un poco más lento, por lo que es muy positivo darles el modelo esperado y además apoyarse de estímulos visuales, como lo son los pictogramas (imágenes), para que así puedan comprender la situación comunicativa del momento. Por ejemplo: Dirás “di chao” y usarás los pictogramas cada vez que estén en ese contexto, para que así tu hijo/a pueda tener esa información auditiva, y además la información visual, y pueda modelar así su respuesta.
Es ideal modelar SIEMPRE la respuesta esperada, para que el/la niño/a sepa que responder ante cierto contexto y en especial apoyarse de respuestas como pictogramas, para que sepan de forma más concreta que se espera de él/ella.
Como se mencionó anteriormente, aquellos/as niños/as que presentan ecolalias suelen presentar dificultades en la comprensión, fallas en la estructuración o fallas en la pragmática, por lo que siempre será necesario consultar con un/a fonoaudiólogo/a para evaluar el lenguaje de tu hijo/a y así intervenir tempranamente y lograr mejoras significativas en su desarrollo lingüístico y comunicativo.
Fuentes:
- Centro de Desarrollo Cognitivo, RED CENIT (2016).
Ximena Carreto (2021).
