fbpx

El ambiente como factor crucial para el desarrollo evolutivo del niño(a) en su vida diaria.

Tips para promover ambientes favorables.

Es primordial comprender que el desarrollo del niño está condicionado desde el momento que éste nace, tanto por su propio potencial como también por el entorno que le rodea, en el cual interactúa y se relaciona con los demás desde sus primeros años de vida, siendo fundamental para su aprendizaje y evolución. Es por ello, que promover ambientes negativos podrían ser perjudiciales para su desarrollo, afectando así en sus habilidades lingüísticas, cognitivas, motoras, sociales, temperamento, problemas de aprendizaje, entre otros aspectos.

En esta oportunidad profundizaremos en dos tipos de ambientes primordiales para el desarrollo evolutivo de los niños, por un lado, el ambiente emocional-afectivo el cual busca contribuir lazos, relaciones positivas, confianza y autoconfianza en el niño incrementando así su autoestima y seguridad de sí mismo, lo cual impacta de forma positiva en la relación que tenga con su entorno al tener más capacidades y herramientas que a su vez le permitirán avanzar y conseguir mayores desafíos a futuro. Es por ello, que es importante promover en casa un ambiente cálido y de confianza con sus hijos basándose en el amor, respeto y cariño, lo que generará a futuro lazos de confianza y seguridad en el niño, pudiendo desarrollar así sus habilidades sociales que le permitirán desenvolverse de forma adecuada en todos los ámbitos de su vida.

Por otro lado, encontramos el ambiente físico-material; el cual tiene gran relevancia, ya que, es donde se desenvuelve el niño la mayor parte del tiempo, es por ello, que dicho ambiente debe estar preparado por un espacio que le permita la interacción con su entorno teniendo en cuenta los siguientes aspectos:

  • Seguridad: el entorno debe estar alejado de peligros que puedan afectar su integridad física.
  • Exploración: el entorno debe estar adaptado de forma que permita e incentive la exploración según su etapa evolutiva en la que se encuentre.
  • Adaptabilidad: el entorno debe atender a las necesidades del niño, en lo que respecta a superficies adecuadas para favorecer los movimientos, y los materiales deben estar a su alcance y deben ser pensados de acuerdo a su edad y habilidad, para brindar la estimulación adecuada.  

En base a lo anterior es importante mantener un equilibrio entre ambos ambientes, para ofrecerle al niño un espacio favorable para su desarrollo, es por esto que sugerimos los siguientes tips:

  • Suelo: es el lugar donde pasa mayor tiempo desde su nacimiento, siendo el espacio donde adquirirá sus mayores logros motrices, es por ello, que debe ser un espacio adecuado para que pueda jugar de forma segura.
  • Movimiento: se debe respetar su movimiento evolutivo y adaptar los materiales a sus capacidades, es decir, no saltar etapas por querer sobre estimularlo con objetos de edades más avanzadas.
  • Materiales: no utilizar todos los materiales a la vez, ir ofreciéndole de a poco e ir rotándolos.
  • Descanso y sueño: propicia un espacio adecuado para cubrir sus necesidades de descanso y sueño, ya que, cumplen una función vital para su desarrollo.

En conclusión, es primordial ofrecerle al niño un ambiente favorable para su desarrollo, dado que este determina sus relaciones e interacciones sociales futuras, como también sus habilidades lingüísticas, cognitivas, motoras, su confianza, autoestima y seguridad de sí mismo a la hora de enfrentarse a nuevos desafíos en las diferentes etapas de su desarrollo y en los distintos ambientes que estará inmerso tales como: personal, familiar, escolar y social.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *