Sin duda los primeros días de clases generan una mezcla de sentimientos importantes: emoción, ansiedad, miedo, entre otros, ya que se acerca una etapa que marcará el comienzo de la vida escolar de sus hijos. Es por ello, que queremos brindar algunos consejos que ayudarán a afrontar de una mejor manera esta hermosa etapa de los primeros días de clases, tanto para los padres como para los otros miembros de la familia que participan activamente del proceso escolar:
- Es normal sentir miedo. Sus hijos son lo más valioso que poseen y temen que cualquier cosa mala les pueda suceder, pero debemos entender que cierto tipo de situaciones (como discusiones entre compañeros, caídas en el recreo, etc.) son parte de un proceso normal de interacción entre niños preescolares. Ellos están descubriendo como relacionarse con otros niños de sus edad (sobre todo los hijos únicos) pero poco a poco irán entendiendo cual es la manera correcta de realizar estas prácticas, comprenderán las normas de convivencia y reglas tanto dentro del aula (cuando deban realizar sus deberes escolares), así como afuera cuando estén en recreo (compartiendo en dinámicas de juego libre).
Sus hijos estarán bajo supervisión de un adulto responsable, que velará por su la seguridad y si se llegara a presentar alguna situación de conflicto buscaran las herramientas para solucionarlo y mediar entre pares.
- Es necesario confiar. Dentro de la escuela existe personal capacitado para trabajar con sus hijos. Las cuales cuentan con manejo de técnicas conductuales, estrategias didácticas que mantendrán entretenidos y felices a sus pequeños y por supuesto quienes brindarán mucho amor, comprensión y contención emocional, sobre todo a los niños que les cueste más adaptarse. Cada niño tiene sus tiempos y hay que saber respetarlos. En la medida que los padres y familiares confíen en nuestra institución educativa, traspasarán esa confianza a sus hijos al llegar a la escuela.
Es importante dar una rápida despedida al llegar a la escuela y así evitar que se produzca esta “ansiedad por separación” al que muchas veces se somete al niño cuando constantemente se le dice “ya me voy” pero lo que realmente se hace es ir y volver una y otra vez, ante la petición del niño. En este punto, es muy importante la comunicación, es necesario explicar claramente cómo se desarrollará este proceso (que sólo estarán un determinado tiempo en la escuela, que ellos se tendrán que ir, pero que volverán a buscarlos), dándole así la confianza que el niño necesita. No es recomendable desaparecer fugazmente sin la explicación previa, ya que eso, le generará una gran angustia, haciéndole sentir que lo han “abandonado”. Finalmente, felicitarlos y animarlos por cada uno de sus logros resulta fundamental en el proceso de adaptación.
- Evitar inasistencias injustificadas. Es importante mantener la continuidad en el proceso de adaptación, el cual debe ser continuo, ya que, si se interrumpe sin un motivo importante (como enfermedad) perjudica todos los avances que se hayan logrado hasta ese momento.
A medida que pasen los días notarán como sus pequeños se despiden más fácilmente de ustedes y muestran mayor vínculo tanto con sus compañeros como con las tías, de esa manera, tendremos niños y niñas felices, adaptados y aprendiendo cada día más con las experiencias de aprendizajes preparados por sus profesoras y asistentes. Dejando atrás las dificultades de los primeros días de clases.
